Entrevista a Fernando Tamames , gerente de Special Nutrients

29/05/2014

Aditivos Micotoxinas

Aditivos Micotoxinas

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Special Nutrients

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1. ¿Desde cuándo está Special Nutrients involucrada en el tema de los Aditivos Anti-Micotoxinas (AAM)?

Special Nutrients se fundó en 1992, pero sus fundadores, mi padre y yo, en 1987 fuimos los encargados de introducir en Latinoamérica el primer AAM que existió el mundo.

Llevamos más de 27 años de experiencia con el tema de micotoxinas y de AAM.

2. ¿Cuál es la posición actual de Special Nutrients en el mercado internacional?

Somos una de las compañías de referencia mundial en el tema de AAM.Vendemos en todos los continentes y nuestras marcas comerciales Myco AD y MycoAD AZ son líderes en el mercado.

Nuestra filosofía de compañía se basa en concentrarnos en el desarrollo con bases científicas de nuestros productos llevando a cabo pruebas para demostrar científicamente su eficacia. Las ventas se hacen a través de nuestros distribuidores en cada país. Nosotros no tenemos vendedores directos, nos concentramos en I+D de nuestros productos.

3. ¿Cuál es la filosofía de los productos de Special Nutrients?

a) Nuestros productos se basan en el concepto de Seguro Órganos Susceptibles (SOS). Nosotros aplicamos el principio básico original de 1988, que donde un AAM es efectivo contra micotoxinas, si estadísticamente es capaz de controlar el daño en los órganos susceptibles causado por cada micotoxina. Los ejemplos de SOS serian el hígado en caso de aflatoxina, del riñón en ocratoxina, órganos reproductivos en el caso de zearalenona, etc.

Si un AAM no es capaz de demostrar SOS, no puede decirse que actúa directamente contra las micotoxinas. Hay aditivos (immunomoduladores, promotores, enzimas etc) que disminuyen los efectos secundarios causados por las micotoxinas como es fallo inmune y/o empeoramiento de los parámetros productivos y se promocionan como si fueran AAM.

b) Las arcillas son como seres humanos no hay dos iguales. Cada arcilla tiene su “DNA”, ésto implica que cuando se efectúa un estudio científico los resultados sólo se pueden aplicar a esa arcilla. Si se cambia de mina, no se pueden utilizar los resultados científicos de la arcilla original. Nuestros productos siempre vienen de las mismas minas para asegurarnos de la calidad y de los resultados científicos

c) No entramos en el juego de la dosis. En más del 85% de nuestras pruebas científicas con resultado SOS, la dosis utilizada es la misma que la dosis comercial. Nosotros no utilizamos una sub-dosis comercial sin bases científicas ya que el animal refleja objetivamente (no subjetivamente o influenciado) la eficacia del AAM cuando es utilizado a la dosis científica.

4. ¿Cuál es el mayor problema derivado de la presencia de micotoxinas?

Para mi hay dos problemas fundamentales. El primero es la dificultad de detección de micotoxinas, no por los métodos de análisis, que hoy en día son muy buenos, sino por el muestreo, que es muy difícil hacerlo correctamente.

El segundo problema es que, en la mayoría de casos (+85%), la contaminación está dada por más de una micotoxina. Si en el alimento sólo existiera una micotoxina al tiempo muy probablemente el animal seria capaz de “defenderse”. En la mayoría de casos, los niveles de contaminación no son suficientes para observar una sintomatología clara que permita un diagnóstico adecuado. En los casos de contaminaciones bajas, el primer síntoma es una inmunosupresión que condiciona el rendimiento productivo del animal.

5.   En su opinión, ¿qué micotoxinas tienen mayor importancia hoy en día?

Importancia económica la tienen todas las micotoxinas, especialmente si se saben diagnosticar correctamente a nivel patológico/histopatológico a nivel de granjas y evalúas cómo afectan a nivel de matadero desde rendimiento en canal, magulladuras, etc.

Nosotros desde 2003, al igual que la Organización Mundial de la Salud (2001), hemos enfatizado que la micotoxina predominante del siglo XXI no sólo por el % de maíz afectado sino por los altos niveles encontrados es la Fumonisina.

En los años 2007 y 2008, ya teníamos estudios científicos con SOS contra Fumonisina. Los cerdos son extremadamente sensibles a Fumonisina ya que les afecta de tres formas diferentes inmunológicamente, gastrointestinalmente y al sistema respiratorio. Y la Fumonisina seguramente estaba implicada como factor agravante en muchos casos de enfermedades víricas y respiratorias.



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