25 May 2020

Forraje Verde Hidropónico: cómo es producir alimento sin tierra



Para alcanzar el máximo potencial de producción de los animales, es indispensable que los mismos tengan un oferta suficiente de alimento y que éste sea de calidad durante todo el año. Sin embargo, esto no siempre resulta posible, ya sea por variaciones climáticas, épocas del año en el cual las temperaturas son adversas, sequías prolongadas, o por regiones en donde prevalece la escasez de los recursos suelo y agua.

El forraje verde hidropónico (FVH) se presenta como una alternativa cada vez más aplicada para la fabricación de alimento para los animales de producción. El FVH es una nueva tecnología de desarrollo de biomasa vegetal a partir de semillas de alto poder germinativo, sin la utilización de tierra, debido a que las plantas crecen solo en agua. De esta forma, se obtiene un producto alta digestibilidad, palatabilidad, buen aporte nutricional y apta para la alimentación de rumiantes, aves, cerdos, conejos y equinos.

El FVH consiste en un producto obtenido como resultado de la germinación de semillas (como pueden ser avena, trigo, maíz, cebada o leguminosas como alfalfa), a las cuales se les otorga las condiciones adecuadas de luz, temperatura y humedad para que crezcan, estando disponible para su consumo en un lapso de 10 días.

La gran ventaja de este sistema es que se cuenta con el mismo alimento durante los 365 días del año, sin prácticamente tener variaciones en cuanto a su composición y sin depender de los factores climáticos, utilizando muy poco espacio y poca cantidad de agua.

 

Rendimiento y valor nutricional

Se calcula que por cada kg de semilla se obtienen entre 6 y 10kg de forraje, con un 35% de materia seca (MS).

El aporte de energía del FVH es de 2,5 Mcal de Energía Metabolizable por kg de MS.

La digestibilidad del alimento es muy alta, cercano al 93%, además, no presenta desperdicios ya que los animales consumen tanto los brotes, como las raíces y las semillas que quedaron sin germinar.

El aporte de proteína bruta oscila entre 16 y 20%

 

 

 

Protocolo de elaboración del FVH

1. Elección de las semillas

Es muy importante hacer una buena selección de las semillas que vamos a utilizar. Las mismas deben estar por encima del 85% de poder germinativo. Se debe evitar incluir impurezas y semillas que estén partidas, ya que esto podría promover la presencia de hongos.

La cantidad de semilla dependerá de la especie vegetal que se utilice. Las densidades óptimas por metro cuadrado oscilan entre 2.2 a 3.4 kg de semilla.

 

 

2. Lavado

Una vez seleccionadas las semillas, las mismas deben lavarse. Se colocan en una solución de agua con hipoclorito de sodio al 1% (10ml/litro de agua), durante 30 segundos. Este tiempo no debe extenderse demasiado porque podría perjudicar a las semillas. Luego se enjuaga repetidas veces con agua limpia.

 

3. Hidratación y siembra

Se deben dejar las semillas embebidas en agua durante unas 24hs. Pasado ese tiempo, se colocan las semillas en charolas o plataformas, las cuales deben estar previamente lavadas y desinfectadas.

Se distribuye una delgada capa de las semillas pre-germinadas, la cual no debe ser mayor a 1.5 cm de altura.

De esa forma, se le dará comienzo al proceso de germinación, el cual tiene una duración de 48 horas.

Para una correcta germinación, es necesario que las semillas se sometan a la oscuridad.

Entre los 4-5 días posteriores se forma el entrelazado de las raíces, necesario para las plántulas estén fijas. En esta etapa es importante que drene el exceso de agua para evitar que se pudra o fermente la semilla, por lo que las bandejas deben estar ubicadas de forma inclinada con perforaciones en la parte baja.

En el momento en que aparecen las primeras hojas, se puede aplicar riegos con alguna solución nutritiva.

 

 

Cosecha

Se realiza aproximadamente a los 10 días, cuando el forraje alcanza unos 25 centímetros de altura.

 

 

Condiciones Ambientales para Producir FVH

Es muy común que, bajo las condiciones de preparación del FVH, se presenten contaminaciones por hongos, en especial, cuando las temperaturas son muy elevadas y la circulación del aire es escasa. También se puede dar cuando se riega en exceso. Para prevenirlo, se deben controlar 4 factores: temperatura, luminosidad, aireación y humedad.

Temperatura

Es una de las variables más importantes en la producción de FVH, por lo que se debe efectuar un adecuado control tratando de mantener la temperatura lo más constante posible entre el día y la noche.

Para los cereales de invierno como trigo, avena, cebada, centeno, etc. se recomienda un rango de 15 a 20 grados centígrados; mientras que para el maíz, el sorgo o la alfalfa, la producción se sitúa entre los 21 y 28 grados centígrados.

 

 

Luminosidad

Los primeros días del proceso, hasta que la semilla germine, la misma debe estar tapada para permanecer en la oscuridad. Luego, va a requerir desde 2,800 hasta 40,000 luxes.

 

Humedad

La humedad relativa del ambiente es muy importante, la misma no debe estar por debajo de 70 % ni ser mayor a 90%. La calidad de agua de riego es otro factor importante. El valor de pH del agua debe oscilar entre 5.5 y 6.0, salvo excepciones como las leguminosas que toleran pH cercanos a 7.5.

 

Aireación

El carbono es el nutriente más importante para la planta, si hay poco movimiento de aire, la oferta de carbono para el forraje será baja y la producción de materia verde caerá. Por otro lado, una excesiva ventilación puede provocar  un ambiente seco con la consecuente disminución significativa de la producción por deshidratación del forraje.

 

Costos de producción

Las inversiones necesarias para producir FVH dependerán de la escala de producción. El análisis de costos de producción de FVH,  demuestra que teniendo en cuenta los riesgos de sequías u otros fenómenos climáticos desfavorables, las pérdidas de animales y los costos de la semilla, el FVH es una alternativa económicamente viable que merece ser considerada por los pequeños y medianos productores.

En el desglose de los costos se aprecia la gran ventaja que tiene este sistema de producción por su significativo bajo nivel de costos fijos en relación a las formas convencionales de producción de forrajes, al no requerir de maquinaria agrícola para su siembra y cosecha.

Sin embargo, el costo de instalación puede resultar elevado. En ese sentido, algunos productores han demostrado que con sistemas más sencillos, bajo invernaculos comunes o con la utilización de mallas sombras y sobre el suelo, los resultados son también muy satisfactorios.

Otro aspecto negativo a considerar son las horas de trabajo, ya que la siembra de los FVH debe ser diaria si pretendemos alimentar todos los días a nuestros animales con este producto.

 

Conclusiones

El forraje verde hidropónico es un método que ofrece ventajas más que interesantes: ahorro de agua, alto rendimiento, bajo impacto ambiental y, fundamentalmente, un suplemento alimentario excelente.

La producción de FVH es una excelente alternativa dentro de un concepto nuevo de producción agrícola, ya que no se requiere de grandes extensiones de tierras ni de grandes volúmenes de agua. Esta forma de producción, es una manera de obtener a bajo costo, de manera sostenible y en poco tiempo, un forraje fresco, sano y de alto valor nutritivo para alimentar a los animales.



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