Levadura hidrolizada. Herramienta de uso en lechones destetados

24/02/2018

Aditivos

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Biochem

Escrito por: Birgit Keimer, Bastian Hildebrand & Rubén Crespo
Biochem Zusatztoffe
Revista: NutriNews Marzo 2018

La levadura hidrolizada es una herramienta nutricional para mejorar el consumo de pienso y el desarrollo fisiológico del intestino en lechones destetados.

El destete y su impacto sobre el consumo de pienso

En la producción porcina actual el lechón se desteta abruptamente a una edad temprana (21 – 28 días de edad) que no es la natural para el animal.

En la naturaleza, el destete del lechón ocurriría de forma gradual entre las (12 y 17 semanas) de edad y por tanto con un nivel de madurez muy superior (King et al., 2003).

La reducción en la edad de destete se debe en gran medida a razones económicas, pero se caracteriza por una elevada incidencia de desórdenes intestinales, con diarreas y bajo crecimiento después del destete.

El efecto inmediato del destete es una reducción drástica del consumo de pienso

Figura 1: Impacto del destete sobre el consumo de pienso (adaptado de Brooks and Tsourgiannis, 2003)

Este bajo crecimiento de los lechones recién destetados es, seguramente, resultado de varios factores estresantes: ambientales, nutricionales, sociales y fisiológicos.

Mientras que, aproximadamente, el 50% de los lechones destetados empieza a comer en las primeras 24 horas postdestete, hay alrededor de un 10% de animales en los que no se observa un consumo durante las primeras 48 horas post-destete (Brooks et al., 2001).

Como consecuencia de la malnutrición y de todos los cambios de la fisiología, microbiología e inmunidad intestinal, los cerdos al destete son altamente susceptibles a enfermedades patógenas entéricas, como diarrea post destete causada por E. coli enterotoxigénica (Heo et al. 2013).

La levadura hidrolizada satisface las preferencias gustativas de los lechones

La composición y la palatabilidad de los piensos, entre otros factores, juegan un papel importante en el control de desórdenes relacionados con el destete.

  • Tanto el sabor dulce como el umami desencadenan una estimulación gustativa y promueven el consumo de los lechones. (Roura & Fu, 2017).
  • Por el contrario, el sabor amargo, presente por ejemplo en las toxinas, es desagradable para el animal y reduce su ingestión (Roura & Fu, 2017).

Los productos de levadura pueden ser parte de una estrategia alimentaria alternativa para reducir el impacto negativo del destete sobre el desarrollo intestinal (Broadway et al., 2015). Sin embargo, hay muchos productos de levadura descritos para alimentación porcina.

Recientemente, las levaduras hidrolizadas están acaparando una mayor atención ya que su aplicación es de especial interés como fuente de proteína funcional en la alimentación de primeras edades.

La levadura hidrolizada se obtiene de la levadura entera que es procesada por diferentes métodos – hidrolisis ácida o enzimática- (Chae et al., 2001; Amata, 2013) para mejorar la digestibilidad de la proteína y/o potenciar la funcionalidad de los diferentes componentes.

La levadura hidrolizada puede describirse como una fuente de proteína funcional ya que no es solo una fuente de proteína digestible, sino más bien, una fuente de aminoácidos funcionales como aminoácidos, ácidos nucleicos/nucleótidos y paredes de levadura prebióticas e inmunomoduladoras.

PRODUCTOS DE LEVADURA MÁS CONOCIDOS PARA ALIMENTACIÓN PORCINA

  • Levaduras vivas como probióticos
  • Paredes de levadura (YCW), como prebióticos
  • Según Roura and Fu (2017) algunos aminoácidos como el ácido glutámico, la treonina, la alanina, la prolina, etc. estimulan los receptores del sabor umami de la lengua y por tanto pueden describirse como aminoácidos umami.
  • Debido a su elevada concentración de aminoácidos sabor umami, péptidos y nucleótidos, la levadura hidrolizada se conoce por mejorar la palatabilidad de los alimentos (Foster, 2011).

El proceso de hidrólisis incrementa la disponibilidad de los componentes intracelulares, como los aminoácidos y los ácidos nucleicos/nucleótidos, y en consecuencia potencia el consumo de pienso en el periodo post- destete.

Las cepas de levadura más utilizadas pertenecen al género Saccharomyces spp. de las que S. cerevisiae es la más conocida y estudiada.

Sin embargo, actualmente, hay otras cepas, como las del género Kluyveromyces spp. que están captando una mayor atención para su utilización en nutrición animal.

La levadura K. fragilis tiene más proteína bruta y aminoácidos, como por ejemplo ácido glutámico, que la levadura S. cerevisiae, por lo que su potencial para mejorar la palatabilidad tanto en alimentación humana.

 

Estudio realizado con Kluyveromyces fragilis

Especialmente para la nutrición de los lechones la levadura de kluyveromyces parece ser más ventajosa, gracias a su sabor específico.

  • Los efectos positivos de la levadura K. fragilis hidrolizada sobre el consumo de pienso después del destete han sido reportados por Keimer et al. (2016) (Figura 2).
  • La levadura hidrolizada se suplementó a una dosis del 1% en el pienso prestarter (1 – 14 días post-destete) y del 0,5% en el pienso starter (16 – 42 días post-destete) en lechones destetados a 28 días de edad. El pienso control contenía un 0,2% de YCW en el pienso prestarter.
  • Todos los piensos se formularon para cubrir las necesidades nutricionales de los lechones después del destete siguiendo las recomendaciones de GfE (2006).

La levadura hidrolizada mejoró la ganancia de peso y el consumo total de pienso (Figura 3).

En el grupo suplementado con levadura hidrolizada también aumentó significativamente la altura de las vellosidades y el índice vellosidad/cripta, comparado con el control, sin suplementación y con la levadura sin hidrolizar, desecada (Figura 4).

La digestibilidad ileal aparente (DIA) de la PB tendió a mejorar en los animales suplementados con levadura hidrolizada, comparado con los grupos control y suplementado con levadura no hidrolizada (Figura 5).

Según estos resultados puede asumirse que la levadura hidrolizada es capaz de mejorar la palatabilidad del pienso y por tanto el consumo de los piensos para lechones destetados.

La suplementación del 1% de levadura hidrolizada (K. fragilis) podría mejorar la fisiología intestinal tanto directamente, como ingrediente funcional, como indirectamente, al mejorar la palatabilidad del pienso.

CONCLUSIÓN

  • La levadura K. fragilis hidrolizada es un producto prometedor para su aplicación en piensos de lechones.
  • El sabor umami parece mejorar la palatabilidad y permitiría un mayor consumo de pienso.
  • Las proteínas altamente digestibles y los ácidos nucleicos aseguran un crecimiento y un desarrollo saludable de la fisiología intestinal.
  • El riesgo de enfermedades potenciales se reduce gracias a las propiedades prebióticas de las paredes de la levadura y a los efectos inmunomoduladores de los β-glucanos.
  • La combinación de características de varios productos -proteína digestible, AA umami, YCW, ácidos nucleicos / nucleótidos) permite que la levadura hidrolizada pueda competir o complementarse con otros muchos ingredientes o aditivos (p.ej.: fuentes de proteína de alta calidad como concentrado de proteína de soja…).

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