25/10/2015
Formulación Micotoxinas Seguridad alimentaria

Micotoxinas en cebo de terneros. Caso clínico

Andrés Doblas Aguilar
Dpto. Producción Animal - Nutrición Animal . Facultad de Veterinaria Universidad Alfonso X El Sabio / AMBiotec (Toledo)

Desde hace unos años, a partir de una alarma sanitaria iniciada por la detección de Aflatoxinas B1 en maíz (AFB1) y su metabolito AFM1 en la leche de vaca en algunas explotaciones de Andalucía, se ha extendido en todo el sector nacional de piensos compuestos e incluso por parte de los mismos ganaderos, pautas de empleo de “secuestrantes o adsorbentes de micotoxinas”.

 

  

Pretende este artículo describir los aspectos más relevantes de las mismas, referir un caso clínico de micotoxicosis en una explotación de cebo de terneros y hacer unas consideraciones sobre algunas cuestiones relevantes para la prevención de este tipo de problemas.

 

Aspectos  más relevantes

Las micotoxinas son metabolitos secundarios de los hongos y son compuestos policetónicos resultantes de las reacciones de condensación que tienen lugar cuando, se interrumpe por alguna razón ambiental, la reducción de los grupos cetónicos durante la biosíntesis de los ácidos grasos (metabolitos primarios), realizada por los mohos.

Aflatoxina B1

Producida por hongos Aspergillus (flavus y parasiticus), hongos de “almacenamiento” con temperatura óptima a 25ºC.  Ha sido la primera de las micotoxinas en fijar límites máximos en los alimentos, tanto de los animales como de los humanos. 

La AFB1, presente en alimentos como maíz, sorgo, forrajes ensilados en condiciones no muy adecuadas  etc, es transformada en el organismo de los animales que la ingieren, en un metabolito con menor poder tóxico, como es la Aflatoxina M1, que puede pasar a la leche de las hembras lecheras (vacas, cabras y ovejas).

La tasa de paso a leche en vacuno, de la AFB1 y medida del metabolito AFM1 está en torno al 0,15%. La UE fija que  este metabolito AFM1 no podrá superar los 0,05 ppb en la leche de consumo humano.

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Ocratoxina

Molécula cumarínica con peso molecular de 404 g/mol. Es un ácido débil que se absorbe en el estómago/abomaso, siendo reducida por la flora ruminal casi en su totalidad.

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Deoxinivalenol (DON)  o Vomitoxina

Producida por hongos Fusarium. Micotoxina de tipo tricoteceno de PM 293 g/mol, típica de flora de almacenamiento de los cereales. Es una micotoxina de las más polares, soluble en agua y solventes polares, que se suele emplear como “indicador” de contaminación general por Fusarium.

Es relevante que en el caso clínico que presentamos, el nivel de DON encontrado en el maíz (2.480) está por debajo del marcado por la UE y a pesar de ello, tanto los problemas padecidos en los terneros con este maíz contaminado como la remisión de los problemas al cambiar de maíz, nos lleva a cuestionar los límites marcados por la actual reglamentación y a constatar el frágil equilibrio, tanto del medio ambiente ruminal, como del sistema inmunológico de los terneros.Captura de pantalla 2015-09-29 a la(s) 10.37.20

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Zearalelona

Es una toxina que presenta una gran semejanza con los estrógenos, con un peso molecular de 318 g/mol.

La ZEA es muy poco polar, poco soluble en agua (aunque el nivel descrito es de 0,002 g/100 mL). Se fija a los receptores de los estrógenos en el organismo, en el plasma, órganos sexuales, hígado, hipotálamo y riñones, activándolos y produciendo una situación de hiperestrogenismo. El porcino es una especie especialmente sensible a esta micotoxina.

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Micotoxinas en cebadero. Caso clínico

La particularidad de este caso clínico a exponer reside en que los problemas que presentaron los terneros en cebo de diarreas sanguinolentas y bajas con rápido hinchamiento del cadáver, hicieron pensar inicialmente en un problema de enterotoxemias por clostridios coincidente con una alta infestación de coccidios. 

La realidad es que el origen de las bajas, estuvo provocado por la contaminación fúngica y de micotoxinas del pienso a partir del maíz, que favoreció la proliferación de los coccidios que se encontraron en los análisis de heces.

Captura de pantalla 2015-09-29 a la(s) 10.48.59Explotación, situada cercana a Salamanca, de alrededor de 400 terneros de cebo cruzados de limousín mayoritariamente de origen en la misma explotación o de otras fincas de la empresa. Esta explotación cuenta con una pequeña fábrica de pienso para autoconsumo.

El plan sanitario empleado incluye vacunación del Síndrome Respiratorio Bovino y de Clostridios.

Observaciones

Las primeras referencias del caso, durante el mes de marzo, fueron un aumento de la incidencia de blandeos y diarreas en cualquier momento del cebo y en las primeras semanas de entrada, heces sanguinolentas.

A finales de marzo, se produce la primera baja de una ternera  de unos 250 kg PV, con alrededor del mes de estancia en el cebadero, con típicos síntomas de la enterotoxemia por clostridios:

  • Gran cantidad de pienso bastante seco en el rumen
  • Enteritis
  • Hemorragias en el intestino delgado e incremento de líquido en cavidades, especialmente en la pericárdica
  • Gran y muy rápido hinchamiento del cadáver con pérdida de líquido sanguinolento por boca y ano
  • Esta primera baja, por ser un caso único, se valoró como enterotoxemia. Una eventualidad que desafortunadamente se presentan en los cebaderos de terneros incluso vacunados.

El 20 de abril, tres semanas más tarde del primer caso, se produjo otra baja con los mismos síntomas, en un cebadero de la empresa situado en otra localidad, con terneros del mismo origen, manejo sanitario y suministro de pienso.

Este hecho, tan poco frecuente de la coincidencia de problemas de enterotoxemias, en dos explotaciones de la empresa en un intervalo de tiempo tan cercano, destapó las alarmas.

En esta primera actuación de urgencia, se tomó la medida de proceder a desinfectar la fábrica de pienso (27 de abril), pues no se había hecho en mucho tiempo.

Esta operación consistió en hacer pasar por todo el circuito de la fábrica, desde la piquera de entrada de las materias primas y hasta la carga de los graneles, una cantidad de maíz en grano, como elemento abrasivo, mezclado con un antifúngico en dosis más elevada de la empleada en la elaboración del pienso.

Con ello, se pretende desincrustar las posibles placas de materia orgánica, proveniente del pienso que se ha ido quedando en los codos y zonas marginales del recorrido y que es susceptible de poder caer de golpe en cualquier momento de la actividad de la fábrica.

 Asimismo, se aumentó la dosis del antifúngico en el pienso (ac. Propiónico, propionato de Ca y Na) y del adsorbente (mezcla de bentonita con paredes celulares de levadura).

En este punto, se analizó y cuestionó la eficacia de la vacuna empleada, planteándose la conveniencia de cambiar la vacuna.  Se consideró que estos problemas digestivos en los terneros, pudieran estar si no originados, sí favorecidos por factores como pudieran ser la alta contaminación microbiológica del pienso, bien por las materias primas que lo componen, bien porque se contaminen en la fábrica.

El 16 de mayo, dos semanas trascurridas de la desinfección de la fábrica, se produjeron 3 bajas en el mismo cebadero, con la misma sintomatología. No parecía que hubiera servido de mucho las medidas anteriores.

Tomadas muestras de heces, tanto de los terneros con diarreas sanguinolentas como con heces normales, se contabilizaron en cámara de McMaster, valores de más de 30.000 ooquistes/gramo de heces, en los  terneros afectados de diarrea. La coccidiosis estaba presente en la explotación, no como agente causante de las bajas, pero sí como complicante del mismo.


Anamnesis del caso clínico

En la anamnesis del problema, se pudo constatar que unas semanas antes de la primera baja, se había cambiado de proveedor de maíz.

Asimismo, entre las pautas de control de calidad de las materias primas en fábrica y en concreto en cuanto al maíz, no estaba contemplado la medición del Peso Específico (PE) del mismo y solo se determinaba la Humedad.

Sospechándose que el origen del problema fuera una micotoxicosis, se enviaron muestras (26 de mayo) de las materias primas empleadas en la elaboración del pienso, al laboratorio para análisis microbiológico.

Aunque el nivel de Vomitoxina del maíz, no estaba por encima de los niveles que establece la UE como máximos (8.000 ppb), hay que considerar el nivel de entrada de este cereal en el pienso empleado, es elevado (45%).

En este intervalo de tiempo, se siguieron produciendo más bajas de terneros: otras 5 en menos de 10 días (desde el 20 al 29 de mayo).

A mediados de agosto, las diarreas sanguinolenta y las bajas de terneros por enterotoxemias, han remitido, por lo que podemos concluir que este episodio padecido durante 2-3 mese, fue provocado por la presencia de micotoxinas en el maíz empleado en el pienso, que originó una inmunodepresión de los terneros y que como resultado de esta bajada de defensas se produjeron, tanto las cocicdiosis, como las muertes por enterotoxemias por clostridiosis.

El peso específico es una medida de calidad muy fácil de realizar y guarda una estrecha relación con la calidad

Al realizarse la medición de este valor del PE de las muestras guardadas de los camiones entrados en fábrica, se pudo comprobar que  eran muy bajas (menos de 68), cuando las del proveedor tradicional estaban por encima de 72. Este hecho es especialmente relevante, pues coincide con muchas explotaciones autofabricantes de pienso, que si bien controlan el PE de la cebada, no lo hacen del maíz.

El PE es una medida de calidad muy fácil de realizar y que guarda una estrecha relación con la calidad o baja calidad, especialmente cuando este valor de PE es muy bajo (<70).

El PE, como tal medida, tiene que ver de manera directa con parámetros de calidad química como la Humedad y el  Almidón y de manera inversa con la cantidad de Fibra Bruta.
Asimismo la forma física del cereal influye sobre este PE, de manera 
que formas que llenen más el volumen, evitando los espacios vacíos, presentarán un PE superior, aunque este parámetro parece que tiene más que ver con otros cereales como el trigo y la cebada.

De este modo, el maíz es el cereal que más alta humedad puede presentar (máximo legal 14%). La determinación del PE en Materia Seca (PEMS), sería por tanto el valor del PE en el que se ha descontado el peso que aporta la humedad. Por tanto, estaría más relacionado con los parámetros de calidad intrínseca del cereal y por tanto, no afectado por la humedad que este tenga.

Captura de pantalla 2015-09-29 a la(s) 10.56.08Gráfico 1. Fechas de bajas por quincenas y acciones correctoras

En la gráfica 1, se recogen las presentaciones de las bajas. Se comprueba que a partir de esta medida, las bajas remiten en su totalidad, habiendo solo una un mes y medio después, atribuible a un ternero afectado y no recuperado de la inmunosupresión.

 

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Tabla 1. PE (Peso Específico) en MS de maíz (PEMS), a partir de la Humedad (%) y del PE en MF

En la Tabla 1, se presentan los datos calculados del %PEMS a partir de la Humedad y del PE en Materia Fresca (PEMF), mostrándose en fondo azul los valores considerados normales o admisibles y en morado los inadecuados.

Con este parámetro final calculado del PEMS, sería fácil establecer las categorías de calidad de los maíces: cuanto más valor, más calidad (más almidón y menos fibra).

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PE Peso Específico – PEMS Peso Específico de Materia Seca – PEMF Peso Específica de Materia Fresca

 

Adsorción de micotoxinas. Tratamiento

Los tipos de productos disponibles en el mercado como secuestrantes, son básicamente tres:

  1. Paredes celulares de levaduras (MOS),
  2. Arcillas o Aluminosilicatos magnésicos laminares como la bentonita
  3. Grupo nuevo de productos como complemento de los dos anteriores, que ayudan al organismo en su defensa frente a las micotoxinas que han llegado al medio interno.
  • Detoxicantes celulares, como los Polifenoles de bajo peso molecular (Offord et al, 1997, Ranzulli et al, 2004)
  • Flavonoides (Markham et al., 1987, Fitobióticos (Naaz, Javed & Abdin, 2007; Marnewick et al., 2009)
  • Vitamina E/Se (Weber et al, 2006) orgánico
  • Ácidos grasos w-3 (Raju et al., 2005; Shi, 2008)
  • N-acetil Cisteína (Valdivia et al., 2001)

 

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Tabla 2. Modos de acción

Como ha quedado patente en el caso clínico, la prevención de problemas de micotoxicosis, no puede estar basada solo en el empleo de un producto adsorbente-secuestrante, sino en un conjunto de medidas de control de calidad de las materias primas empleadas, así como, en última instancia, la inclusión de un adecuado secuestrante en el pienso.

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