19 Sep 2020

Presentación física del alimento: efectos sobre la calidad de canal de pollos



AUTOR

José Ignacio Barragán

Consultor avícola independiente y director técnico nutriNews, sección aves

Monograficos Nutrinews

El problema de la calidad de canal en pollos de carne es tan antiguo como los centros de producción, y en cada época se han ido marcando diferentes problemas.

  • roturas de huesos
  • calidad de piel
  • hematomas, ….

Más recientemente hay dos grupos de problemas que generan una gran inquietud en los mataderos:

  • pododermatitis
  • miopatías de la pechuga

Pododermatitis . Suponen no sólo una significativa pérdida económica (ya que a veces la venta de las patas significa un de los capítulos de ingresos más importantes para los mataderos) si no un grave problema de bienestar, con las correspondientes derivadas de opinión pública y de control de la administración.

Miopatías. Son procesos de aparición relativamente reciente, que, en diferentes grados y relevancia, afectan a casi todos los productores en Europa.

Independientemente de que hablemos de las clásicas miopatías de:

  • pectoral profundo
  • pechugas de madera
  • pechugas estriadas o…
  • pechugas de espagueti (de las más recientes y parece que graves)

El problema es importante para muchos productores por las pérdidas generadas en los despieces, y por los reclamos aparecidos en las canales que se venden enteras (mucho más graves desde el punto de vista de la imagen de la empresa)

Efecto de la presentación física de alimento sobre la calidad de carne

» La necesidad de solucionar estos problemas ha llevado a la búsqueda de infinidad de alternativas nutricionales, con un éxito como mínimo relativo.

No es sencillo solucionar vía nutricional problemas que tienen un fuerte componente de :

  • manejo (pododermatitis)
  • genético y ambiental (miopatías)

En cualquier caso, y haciendo buena la premisa de que cualquier cosa que ocurra, lo primero díselo al nutricionista, a ver si él lo arregla, hay algunas cosas que pueden ayudar en ambas situaciones..

¿Qué podemos hacer los nutricionistas para la reducción de las pododermatitis y los problemas de pechuga?

Pododermatitis

Más allá de lo evidente de reducir densidades, o emplear material de cama de calidad o mantener la humedad de la instalación controlada, puede pasar por mejorar la digestibilidad del alimento proporcionado a los pollos.

  • Dietas más digestibles posiblemente reducirán la presencia de agua, proteína y grasa en heces, moderando el riesgo de presencia de lesiones podales.

 

Problemas de pechuga

En cuanto a los problemas de pechuga, los últimos trabajos indican que la modulación de la velocidad de crecimiento de los pollos puede ayudar a reducir su efecto. (icono de velocímetro y un pollo)

  • Se considera que una elevada tasa de crecimiento en los periodos intermedios de la vida de los animales es uno de los factores de riesgo más significativos de estos problemas.

El empleo de preiniciadores más “aceleradores”, para garantizar un tejido muy poblado de células, junto con una reducción ligera del crecimiento en los estadíos intermedios de la crianza parece que ayuda significativamente a reducir su incidencia.

En algunas empresas donde se ha podido evaluar, la combinación de pollos con malos arranques, que luego llegan a alcanzar altas ganancias y que se sacrifican a un peso elevado, es la que genera un número más significativos de miopatías.

 

Modificación de la presentación física del alimento

Para combinar la mejora de la digestibilidad de la dieta con la reducción de la ganancia de peso es posible considerar la modificación de la presentación física del alimento.

Independientemente de los efectos que el uso de dietas de pollos en forma de gránulo o de harina tiene sobre el resultado técnico, podemos considerar otros posibles efectos del empleo de dietas de granulometría diferente.

Trigo entero mezclado con el pienso

Sobre las pododermatitis: Sabemos que las pododermatitis se reducen de forma considerable al emplear dietas con trigo entero mezclado con el pienso, y sabemos que esto es debido a una notable mejora de la digestibilidad de la dieta asociada al tamaño de partícula y, por extensión, al peso de la molleja.

Sobre las miopatías: Lamentablemente, el trigo mezclado con el pienso puede reducir la velocidad de crecimiento, pero a veces la incrementa, por lo que este sistema no termina de servirnos para el caso de las miopatías.

Frente a las miopatías, diferentes autores, y la experiencia práctica, indican que reducir ligeramente la velocidad de crecimiento de los animales parece tener un cierto efecto sobre estos problemas, bien que aún queda mucho por verificar de forma cierta.

 

Sistemas para reducir la ganancia de peso

  • Restricción cualitativa. Con el ajuste de los niveles de lisina de la dieta de forma significativa en el periodo intermedio de la vida.

 

  • Reducción cuantitativa de los pollos. En la granja experimental del CEU se ha desarrollado una muy interesante prueba sobre la restricción cuantitativa que indica una muy evidente reducción del crecimiento y del IC en pollos restringidos, incluso con el empleo de dietas en forma de harina (siempre grosera) desde los 18 a 20 días de vida de los animales.

Dietas con harina grosera

El consumo se ve manifiestamente reducido, especialmente en los primeros días de su uso. Como consecuencia, hay una evidente reducción de la ganancia de peso (más significativa en pollos sacrificados a menor peso, pero que es donde menos se presentan los problemas de miopatías).

Algunas cosas podemos decir con cierta seguridad en caso de utilizar dietas en harina grosera:

El índice de conversión se mantiene bastante estable, sin grandes diferencias, generalmente a favor del granulado en caso de darse.

La mortalidad suele reducirse, si bien es difícil hacer valoraciones estadísticas de este valor.

En general, se reporta una significativa mejora de la calidad de las camas.

Algunos trabajos indican una reducción apreciable del rendimiento de la canal de los animales, aunque estos aspectos ya no están tan claros.

Fuente: adaptado de Dozier y col., 2010

Así, en un trabajo de W. A. Dozier, III K. C. Behnke C. K. Gehring S. L. Branton, publicado en The Journal of Applied Poultry Research, Volumen 19, Issue 3, 1 Septiembre de 2010, se indica una apreciable reducción del rendimiento de canal y de pechuga en pollos alimentados en harina, comparados con otros alimentados con pellet de alta y baja calidad o pellet mezclados con maíz partido.

En otro trabajo de Mingbin y Zhengguo, publicado en Animal Nutrition en el 2015, no encontraron diferencias significativas en el rendimientos en pollos alimentados con piensos en migaja/gránulo o harina toda la vida, y con diferentes grados de molturación, en canal, cuartos traseros o pechuga.

En una prueba realizada en la Granja Experimental del CEU, en Valencia, no encontramos diferencias entre los pollos alimentados con gránulo o los alimentados desde los 21 días con harinas groseras en cuanto a pechuga o intestino grueso, aunque sí en peso de la molleja y del intestino delgado en el matadero: Los pollos alimentados en harina presentaron un porcentaje de pechuga superior a medida que se incrementaba el tamaño de partícula.

Tampoco se encontraron diferencias en el color de la canal o en su pH, indicando un comportamiento similar en el sacrificio:

En mi propia experiencia, y en aquellas circunstancias donde ha sido posible medir con cierto criterio algunos parámetros de calidad, el empleo de dietas en forma de harina mejora de forma más o menos evidente el porcentaje de pollos de segunda en el matadero y los problemas de pododermatitis, sin una clara diferencia en cuanto a rendimiento, que sí encontramos a veces con valores normalmente menores a medio punto, pero que en otras situaciones no aparecen.

Es cierto que la molleja es mayor, y que esto puede ser o no un problema, y que con frecuencia hay restos de trigo en su interior, pudiendo ser esto un problema más o menos evidente en ciertos mataderos.

En algunos estudios publicados no hay una diferencia notable en los problemas de pechuga detectados con los dos tipos de alimento, aunque aún nos falta mucho conocimiento de estos procesos para poder afirmar con criterio una cosa u otra.

En cualquier caso, y siempre que resulte interesante reducir el crecimiento de los animales sin menoscabo significativo del costo de producción o de los resultados, el empleo de dietas en harina grosera puede ser una alternativa que debe al menos ser tomada en consideración.

Los aspectos que seguro se darán si empleas dietas en harina son:

Se reduce el consumo de alimento, sobre todo al principio de su uso.

Se reduce la velocidad de crecimiento, también más al principio.

El IC se mantiene o puede subir ligeramente.

Generalmente se reduce la mortalidad.

Se reporta una mejora de la calidad de las camas (ojo, dependiendo de las circunstancias de la empresa) Se suele valorar una reducción de las segundas del matadero.

Se reporta una reducción del rendimiento entre 0 y 0,5 puntos.

Aparece, en mayor o menor cantidad, algún resto de trigo en la molleja, que se incrementa significativamente de tamaño.

Cada empresa debe valorar su uso o no, en función de su propia situación y estado de problemas. Como siempre, no hay un edredón que sirva para todas las camas♦



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