Salud intestinal y Resistencia antimicrobiana

04/10/2018

Salud Animal

Salud Animal

Escrito por: J.R. Pluske, M. O’Dea & S. Abraham 1
1School of Veterinary and Life Sciences, Murdoch University, Murdoch, AUSTRALIA
Revista: NutriNews Septiembre 2018

  Mantener la estructura y la función óptimas del tracto gastrointestinal (TGI) es necesario para conseguir una producción porcina sostenible y económica rentable.

El TIG es el responsable de regular la homeostasis fisiológica que proporciona al cerdo la capacidad de afrontar desafíos infecciosos (por ejemplo, patógenos entéricos) y no infecciosos (por ejemplo, factores estresantes de la producción).

¿Qué significa el término ‘salud intestinal’?

La ‘salud intestinal’ es un término comúnmente utilizado que atrae mucha la atención, aunque falta realmente una definición clara de la expresión pero, en términos generales, según Pluske et al. 2018: 

La ‘salud intestinal’ abarca una serie de características fisiológicas y funcionales que incluyen:

➢ la digestión y absorción de nutrientes

➢ metabolismo y generación de energía

➢ una microbiota / microbioma estable y apropiado

➢ mecanismos de defensa que incluyen la función de barrera y los mecanismos inmunes de la mucosa

➢ y las interacciones entre estos componentes

Debidos a los cambios profundos en la estructura y función de TIG asociados a la transición posterior al destete, la “salud intestinal” en los lechones es obviamente de gran interés para la producción porcina

icono-check-accion La inclusión de compuestos antimicrobianos, en las dietas y (o) en el agua, incluidos los antibióticos, matan microbios o inhiben su crecimiento, y ayudan a los lechones durante este periodo de cambio, reduciendo los impactos del control de crecimiento posterior al destete. 

icono-alerta Sin embargo, la necesidad de implementar diferentes estrategias de alimentación y (o) incluir aditivos para piensos (por ejemplo, Pew Charitable Trusts, 2017) debido a las prohibiciones / reducciones en el uso de ciertos compuestos antimicrobianos en algunas partes del mundo han puesto mayor énfasis en el concepto de ‘intestino sano‘.

Un deterioro en la salud intestinal del cerdo, en presencia de enfermedades entéricas después del destete, puede ser sinónimo de la afectación de la salud general del animal, y aunque se pueden establecer algunas relaciones directas entre el rendimiento y la eficiencia del cerdo y un TGI “saludable” a veces esta conexión es más sutil y menos obvia, especialmente en ausencia de enfermedades entéricas manifiestas (Pluske et al., 2018).

Una de las claves para comprender la ‘salud intestinal’ es la microbiota, es decir, la comunidad ecológica de microorganismos comensales, simbióticos y patógenos que habitan en el tracto gastrointestinal (TGI). 

Debemos anotar que, como sinónimo, microbioma describe los genomas colectivos de los microorganismos que residen en el TGI o los propios microorganismos.

Si bien el término microbioma se refiere técnicamente a la población de bacterias, levaduras, hongos, virus y protozoos dentro de un ecosistema, el término a menudo se usa ampliamente para referirse solo a la composición bacteriana.

Sin embargo, la terminología apropiada cuando se explora la población bacteriana es microbioma o microbiota bacteriana.

El barrido del microbioma bacteriano en cerdos y sus complejas interacciones con el huésped y el entorno externo (por ejemplo, a través de la dieta o a través del medio ambiente) es un fenómeno relativamente nuevo, e impulsado en gran medida por la creciente disponibilidad y menor costo de las nuevas tecnologías de secuenciación genómica. 

➢ Un número cada vez mayor de estudios sugieren que existe un microbioma bacteriano porcino “central”, que podría utilizarse como referencia para una población de TGI “sano”.

La investigación sobre la microbiota del TGI del cerdo ha adquirido una perspectiva nueva y más urgente por las ya mencionadas prohibiciones / reducciones en el uso de algunos compuestos antimicrobianos para la producción porcina, en la que se hace necesario mantener una microbiota del TGI sano ante campos de interés clave con diversos factores estresantes y enfermedades infecciosas. (Brüssow, 2017).

Sin embargo, algunos compuestos antimicrobianos todavía se permite su uso en algunos países en todo el mundo, por lo que se ha creado una área paralela de interés (y preocupación) frente a la capacidad de numerosos miembros de la comunidad de microbiota del TGI para ser resistentes a algunos tipos de compuestos antimicrobianos, y especialmente a los antibióticos denominados – CIAs, critically important antibiotics -utilizados también en medicina humana.

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